Arribismo desde los 6 años (XIV)
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El maestro no experimenta
la alegría de transmitir el rebalse de sus conocimientos; sino que el profesor
es una pétrea rutina. La enseñanza que imparte es nada más que tinieblas desconocidas,
incógnitas ajenas e idiomas ignotos. Un alumno de 6° de primaria no sabe leer ni escribir; un bachiller
que deja la secundaria, tampoco.
En el inkanato, la PRIMERA REPUBLICA SOCIALISTA DEL MUNDO, se modelaba permanentemente el alma de los niños en aquélla "sociedad comunitaria perfecta" que por milenios disfrutaron los hombres de los Andes.
Y ¿qué sociedad modela aquí el alma de los niños? La sociedad de una oligarquía extraña al alma comunitaria. La élite que regenta la educación y a los maestros de Bolivia, es una jauría de malhechores con nombres y apellidos foraneos. Con su carne y con su alma conducen este ministerio de la ganancia y deforman en su provecho el negocio de la enseñanza. Todo para mantenernos copia neo-colonizada del mejor becador. Destilan su odio caporal hacia nuestro pueblo y su cultura mediante “la lista” obligatoria de sus exóticos libros.
El negocio del magisterio, a falta de fuentes de trabajo, es un ingreso extra para los evaluadores de cursos, de diplomados y de maestrías de educación superior que deben ser conseguidos en el extranjero. Los maestros que deberían instruir 72 horas al mes hacen huelga y enseñan huelga. El maestro no experimenta la alegría de transmitir el rebalse de sus conocimientos; sino que el profesor es una pétrea rutina. La enseñanza que imparte es nada más que tinieblas desconocidas, incógnitas ajenas e idiomas ignotos. Un alumno de 6° de primaria no sabe leer ni escribir; un bachiller que deja la secundaria, tampoco. Y así, en ese estado llegan a la normal 19000 titulados, aprueban solo 500, de los cuales en realidad 200 (con 40 – 50 puntos) están aplazados en preguntas de 1º y 2º medio.
El maestro, que destruye a los niños y a los adolescentes, destruye la
nacionalidad. La escuela es una plaga europea, hay que librar de esta tragedia
a los niños de Bolivia.
La pedagogía acaba de aplicar este sabio principio: "a cada uno según su trabajo". Cuando el alumno aprende, vence el programa, el maestro recibe la paga. Si el educando no ha aprendido, el maestro no recibe paga.
La enseñanza privada en este país, es lo más indigno y canalla que se pueda concebir. El colegio alemán, inglés, israelita, francés... son pedazos vivos de sus países de origen. Programas, método, lengua, responden a sus respectivos Ministerios de Educación de allende los mares. Bolivia se halla ausente de estos planteles de enseñanza. Cada escuela o colegio, se halla provisto de su respectiva Resolución Ministerial, para esta sui‑géneris extraterritorialidad de que disfrutan. El niño boliviano en estos planteles se convierte en judío, alemán, francés, inglés... se diluye y desaparece su personalidad carnal y sanguínea. La enseñanza particular en Bolivia es una escuela de total despersonalización del educando.
Hay otra página negra en este asunto de despersonalización. La escuela de la frontera es una escuela asimilada a la enseñanza del respectivo país limítrofe. Idioma, textos, métodos, historia, etc. En la escuela fronteriza del Brasil, por ejemplo, son del Ministerio de Educación del Brasil. Con las demás fronteras sucede lo mismo. La escuela de la frontera de Chile es chilena; del Perú, peruana, de la Argentina, idem. La escuela de la frontera, es una escuela de ocupación pacífica del territorio nacional.
Todo plebeyo híbrido boliviano sabe de este drama y sin embargo calla.
Se calla para vender en silencio a la Patria.
El lucro de la enseñanza en este país se ha convertido en lepra y sífilis de la sociedad. El preceptor no educa; busca oro; quiere “casa, auto y chequera en dólares y para conseguirlo no repara en nada. Gracias a los mentores y sus economistas este País es "un páramo intelectual". Aquí no hay escritores, artistas, científicos. No hay conciencia nacional. Bolivia es su obra. Porque en la escuela es donde se forja la Patria.
El consultor pedagogo boliviano es germen de gangrena; carne emputecida, alma vil, es un escupitajo de odio racial; Han organizado y enviado sendas comisiones pedagógicas a Europa, EE. UU. y países de la América del Sur. En su escuela categorizada, globalizada y transnacionalizada se enseña: huelga e ignorancia, corruptela y traición. En la escuela "el arribismo comienza a los seis años”. El preceptor europeizado, por el lado que se le mire, es un traidor a la Patria.
“Los alteños somos la k’orawa invencible”