LA PRÁCTICA DE LA ESCLAVITUD (XV)

En vez de practicar la "Pedagogía del Oprimido", se hace uso de la pedagogía del opresor. En vez de ser la pedagogía una "práctica de la libertad", se le suministra una "educación" para la práctica de la esclavitud. En vez de hacer del indio el sujeto de su historia, nos vuelven el objeto de la historia de los expósitos europeos.

Los establecimientos rurales, son simples apéndices de las escuelas mixtas del suburbio. En un mundo de niños de excelsa pureza india (aymaras, keswas o tupi guaraníes) se alza el castellano que glorifica la inmundicia de costumbres, estilos, normas, reglas, modismos... de gente inconexa y ruin.

El maestro de provincia que ostenta una ignorancia supina sobre nuestra historia, desconoce el influjo milenario de aquélla sociedad comunitaria, sociedad de matemáticos filósofos y artistas que crearon la PRIMERA REPÚBLICA SOCIALISTA DEL MUNDO, y los forjadores del alma nacional, sujetándose a las instrucciones, horarios y programas del Ministerio oligarca, se olvidan del alma del niño indio educando, y en la creencia de que la palabra castellana tiene virtudes mágicas, día tras día restallan “el estéril palabrerío, hueco y vacío", que no penetra en nuestra vida, ni en nuestra esencia india aymara, keswa o tupi guaraní.

Se engaña a la niñez originaria, se tergiversa "la forma y el fondo" de esta putrefacta sociedad apátrida. Historia, literatura, gramática, resbalan en la epidermis de la cabeza del niño indio, sin conmover ni su sensibilidad, ni su corazón ni su alma.

La nativa anima infantil, hace los trabajos manuales, ajenos a su pueblo, a su tierra y a su sociedad. Canta y baila, canciones y bailes de los advenedizos. Recita poesías etéreas, misteriosas, ininteligibles e impenetrables a su sentimiento. Escritura, lectura, lenguaje en castellano, ingles o francés, caen en el alma del niño indio, como una desolación, como un sufrimiento.

La instrucción rural por su lengua, método programa etc., es una escuela extranjera; una escuela de despersonalización que trasplanta la psiquis emputecida, del terrateniente cruzado expedicionario a la psiquis pura e inocente del niño indio. La metempsicosis rural hace del niño indio, un k'ara mestizo que expele maldad por todos sus poros. En suma, la preparación del niño nativo, lo inicia en una existencia de errabundo con instinto “albo”, y lo gradúa como alimaña del indio.

El maestro rural en su cuero indio tiene una mente blanca, que enseña la cultura del conquistador asesino del Inka Atawallpa. El sacro deber del maestro rural debe ser arrancar de su cabeza a esa "mala hierba'' de peregrinas culturas espurias, y volver al indio, que es una maravillosa cultura comunitaria socialista milenaria.

La escuela rural en vez de practicar la "Pedagogía del Oprimido" de Paulo Freire, hace uso de la pedagogía del opresor. En vez de ser la pedagogía una "práctica de la libertad", al indio se le suministra una "educación" para la práctica de la esclavitud. La escuela rural le inculca al indio los "mitos de los blancos"; y en vez de hacer del indio el sujeto de su historia, le hace el objeto de la historia de los expósitos europeos.

La escuela rural, no es una escuela india; es una escuela intrusa. El maestro blanqueado es la voz y el látigo del patrón latifundista. El maestro descolorido es el gamonal de nuestro tiempo. La escuela es su "latifundio". Con los educandos que son (según ellos) “unos flojos” se practican todas las costumbres feudales del servaje. Los alumnos y los padres de los alumnos, directa o indirectamente pagan el "tributo" en especies, sexo y dinero contante y sonante.

Un maestro de ideas pálidas, es un capataz administrador del Ministerio de emigración; Educación. Programa, métodos, horas cívicas, etc., se cumplen con sujeción a los ukases del Ministro mestizo, enemigo sanguíneo y espiritual del pueblo oriundo, que se propusieron convertir en un siervo "mestizo indefinido" al indio, que es el dueño genuino de todos estos territorios y que cuenta con una personalidad milenaria.

ESTAMOS EN NUESTRA CASA, SI ALGUIEN DEBE EMIGRAR ... ¡TIENEN QUE SER LOS EXTRANJEROS!

Wiph'ala _