El palacio QUEMADO
Desde el inicio de la “Independencia” esta
Bolivia antí india, con toda su jerga ideológica, han
vivido devorándose como los alacranes. El Gobierno lo han ocupado siempre
asesinos, ladrones y traidores. En el siglo pasado los Presidentes Blanco, Belzu, Córdova, Morales han sido, asesinados dentro del
mismo Palacio quemado; y culminan estas transgresiones oligarcas el 21 de julio
con en el "farol" de Villarroel
Las ideologías no
están en el aire como las nubes. Se hallan encarnadas en personas de carne y
hueso. Cada ideología tiene segmentaciones agrupadas a la derecha, izquierda o
al centro. La relación entre una y otra ideología se traba de generación en
generación. Los “leales” realistas y los independentistas, son los progenitores
de los conservadores unionistas y de los liberales federalistas que devienen en
los republicanos y los nacionalistas que son los progenitores de los
derechistas y los izquierdistas plebeyos del cholaje boliviano que con su cháchara autonomista o centralista, en el fondo son el
mismo jamón del mismo abolengo, que siempre será ajeno a nuestro espíritu y a
nuestro destino.
Las traiciones, robos y asesinatos de sus respectivas “eras” no son singulares.
Desde el inicio de la “Independencia” esta Bolivia anti india, con toda su jerga ideológica, han vivido devorándose como los alacranes.
El Gobierno lo han ocupado siempre asesinos, ladrones y traidores. En el siglo
pasado los Presidentes Blanco, Belzu, Córdova, Morales
han sido, asesinados dentro del mismo Palacio quemado; y culminan estas
transgresiones oligarcas el 21 de julio con en el "farol" de Villarroel. Aunque los deseos autócratas por verter sangre
magnicida subsisten.
Esta costumbre aciaga testamentada en favor de los terratenientes se inicia con
Carmela C. de Paz, Unzaga de la Vega (fundaor de FSB en Chile), Núñez
Rosales, los que caen en el atraco de Kalamarca, el
exterminio de los líderes indios: Santos Mamani,
Pedro Ribera, Facundo Olmos, Wilge Nery, Felipe Flores, Narcizo Torrico; y de los indios comunistas: Antonio Llanqui, Zoilo Linares y Adrián Arce Quispe;
sin contar a los guerrilleros de Ñancahuzú y Teoponte.
Las traiciones, robos y asesinatos prosiguen con la eliminación de Jorge Soliz, los esposos Alexander, Otero Calderón, que denunciarón el negociado de armas por un valor del 50
millones de dólares realizado desde el Palacio de Gubernamental, que mostró la
esencia de esta ideología personificada en estos nacionalistas que solo
enarbolaron el crimen del “plan condor” relatado en
sus archivos del terror, la pestilencia del chilenofilo “plan alpaca”, las masacres de San Juan, de Tolata y Epizana.
A la otra orilla, los comunistas y la internacional socialista “seminarista”,
está encarnada en una frondosa gama de gente que se vende y se entrega al que
paga más. No pueden ser “trigo limpio”, en el CEN del
clan rojo no pueden faltar traiciones, robos, divisiones, ajusticiamientos.
A la podredumbre ideológica de la derecha no le va en zaga la podredumbre
ideológica de la izquierda revolucionaria. José Antonio Arze,
el "padre del marxismo boliviano” funda en Chile el PIR y con los dineros del judío rosquero Mauricio Hochschild, escribio en New York su obra "BOLIVIA
BAJO EL TERRORISMO NAZI FASCISTA", teoría y estrategia, del
"colgamiento" de Villarroel.
Arze y su Plana Mayor bailaron en Santiago de Chile
por el "farol" del 21 de julio. Y se trasladaron a La Paz en el avión
presidencial de Gonzales Videla.
Fue en aquel vuelo que Anaya le pidió a Arze:
"José Antonio, ahora eres dueño del Poder; quisiera ir de Embajador a,
Estados Unidos..." Pero cuando llegaron los piristas sus compañeros de la: UNIÓN DEMOCRÁTICA BOLIVIANA (UDB),
la Rosca, ya habían hecho su Gobierno; a Arze le
contentaron con algunos Ministerios y con la Presidencia de la Cámara de
Diputados. Esa era la paga que recibió el PIR por
haber llenado el 21 de julio la Plaza Murillo y la plaza del Panóptico con
"colgados".
Ahora la izquierda revolucionaria, pacta con sus verdugos rotofilos
(socios del ex consul chileno Perez
Yoma), y que PUDIERON mostrarnos su orden, paz y
trabajo, resucitando el usual camino civilizador, con la ejecución de 300
conciudadanos, 200 desaparecidos y 14.750 personas encarceladas. Esta pandilla
de cleptómanos (ahora desocupados a causa de la agenda de octubre que contuvo
el subasta del País, al precio de 63 vidas y mas de 300 heridos), baila el taquirari autonomista que reintentará vender el Chaco y la
amazonía boliviana para hacer su república blanca, consecuente con la politica centralista de exterminio enunciada por el
presidente liberal Ismael Montes, que gobernando contra nosotros dijo que querian: “... una nación sólidamente constituida y culta,
con leyes que respeten la adjudicación de tierras y garanticen las corrientes
de inmigración...”, o sea, bolivianizar Bolivia;
Bolivia sin indios, Bolivia PARA LOS INMIGRANTES APÁTRIDAS.