CONCIENCIA COMUNITARIA (XXXVI)

La unidad de los pueblos originarios, en estos momentos, es la tarea de héroes y mártires. Por mas de 500 años Europa, con todos sus maleficios, ha sembrado la discordia y el odio entre nosotros; se ha practicado esta norma: "divide para, reinar". La reconquista de la tierra hasta 1953 era un factor de unidad india; pero la deforma agraria, ha llevado la "lucha de clases" al seno de la raza, milenariamente colectivista. La "propiedad privada" en el ser comunitario es una tragedia.

Para vivir de acuerdo con nuestra conciencia comunitaria, para no ser devorados por la "lucha de clases", para vivir nuestra vida, para liberarnos de la esclavitud, para ser hombres, hombres libres; tenemos que volver a ser una comunidad social

¿El indígena debe pagar para usar las tierras ancestrales expropiadas en beneficio de los extranjeros? No. No debe pagar. Estos territorios en última instancia, deben volver a las manos de sus verdaderos dueños. El originario no tiene que pagar por la tierra que cultiva para poder comer; porque la tierra es nuestra; no es de su opresor español o de cualquier otro foráneo republicano. La tierra desde los tiempos del Inka, le pertenece al hombre oriundo. El dueño de la tierra es el Kechua, el Aymara , el Aba Guarani. Ni el Rey de España, ni Bolívar, ni la Constituyente de 1825 ni ninguna otra Constituyente de la República no tienen ningún poder, ningún derecho sobre la tierra del Inka. El Derecho inka es imprescriptible; no caduca ni caducará. Luego, toda ganancia que la oligarquía acaparadora y su Estado boliviano pretende gravar por nuestros territorios es injusto y antijurídico. Es como si el indio fuera a España y obligara a los españoles a comprar la tierra española a favor y beneficio del indio.

Nos debemos aceptar mas obligaciones serviles, llevar la carga de esclavos; tal como fueron los tributos, los diezmos, la contribución indigenal, el postillonaje, la mit'a, la pernada, el pongueaje, el empatronamiento etc.

El indio no es una bestia‑esclava; es hombre; es ciudadano.

Las FF. AA. son las fuerzas armadas de la clase explotadora, que facilita la “autoeliminación” de pueblo; en tanto que el nativo (el campesinado) es la raza de siervos; la raza de esclavos. Las FF.AA. son los opulentos; y los indígenas son los pobres, los paupérrimos de la sociedad y los pobres defienden la riqueza y el Poder de los ricos.

Si la tropa es india, lo racional es que oficiales, jefes y Generales sean también indios. El indio‑recluta no debe volverse blancólatra; el General es quien debe volverse patriota, nacionalizarse; indianizarse.

Si las FF. AA. no se indianizan, serán desmanteladas, desarmadas y finalmente privatizadas, por los internacionalistas neoliberales y sus planes separatistas que desesperan y deliran con negociar en su beneficio nuestros recursos para convertir este país en sus paisajes, mediante sus sicarios autonomistas, que buscan junto a los enemigos tradicionales el "Protectorado" y la “Tutela" para Bolivia.

La indianización del ejército es un imperativo supremo, para que esta Patria india y mestiza, no desaparezca de la faz de América.

La "clase obrera" olvida desgraciadamente su historia. La "clase obrera" sin el ancestro, separada de su procedencia,  tiene un solo destino: la masacre . El deber de la "clase obrera" es no traicionar a su sangre; la "clase obrera" no debe vender ni prostituir a su madre, a su raza. Todo lo contrario, la "clase obrera" debe ir en busca del indio, con el Reinagismo. Con la ideología de la Revolución Atávica. La "clase obrera" debe ser la vanguardia de la ¡Revolución India!

La unidad de los pueblos originarios, en estos momentos, es la tarea de héroes y mártires. Por mas de 500 años Europa, con todos sus maleficios, ha sembrado la discordia y el odio entre nosotros; se ha practicado esta norma: "divide para, reinar". La reconquista de la tierra hasta 1953 era un factor de unidad india; pero la deforma agraria, ha llevado la "lucha de clases" al seno de la raza, milenariamente colectivista. La "propiedad privada" en el ser comunitario es una tragedia.

Para vivir de acuerdo con nuestra conciencia comunitaria, para no ser devorados por la "lucha de clases", para vivir nuestra vida, para liberarnos de la esclavitud, para ser hombres, hombres libres; tenemos que volver a ser una comunidad social y no tenemos sino un camino: ser Poder. No tenemos más remedio que tomar el Poder. Ser ¡Poder originario! La unidad solamente puede surgir del hambre de Poder emancipado que nos roe las entrañas.

¡Si no es por el Poder no hay ni habrá unidad india!

El indio cuando se hace "campesino" (una clase social de Europa que hoy agoniza), el indígena cuando se adhiere a los partidos políticos de la oligarquía apátrida. cuando el ente proveniente se hace adenista (PODEMOS), mirista (UN), falangista, nacionalista o izquierdista, cuándo acepta "Tesis" ajenas y firma PACTOS y FRENTES, ese individuo traiciona a su sangre, a su raza, a su causa, a su Revolución. Ese Judas debe ser castigado con la vara de la justicia comunitaria.

El deber supremo es unir al Kechua, al Aymara y al Aba Guarani, entonces sólo entonces el indio hará su Revolución y tendrá el Poder!

Wiph'ala _