KATARISMO (XXV)
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La
Bolivia apátrida y mestiza ha sido desde su nacimiento un apéndice de España,
Francia, Inglaterra, Alemania, etc.; quiere ser ahora un apéndice de la Globalización
gringa. Jamás ha reflexionado en que la personalidad nacional no está
en ser colonia e imitar a éste o aquel pais extranjero, sino en eser
una auténtica Nacion Indigena..
Desde
la fundación de
Aquella, compuesta de 100 clanes, se transfirió 23 millones de hectáreas
de nuestras heredades ancestrales, y nosotros que sumamos 8 millones de indios,
quedamos deambulando despojados de nuestro patrimonio.
Cerrando los ojos y ahogando el grito de la conciencia histórica, ha convertido a la familia indígena; a la esencia nacional, en "clase campesina"; y a la vanguardia india que trabaja en las minas y las fábricas, en "clase obrera”.
Bolivia,
un magnánimo país “exportador” de materias primas; no ha alcanzado a fabricar
ni sus artefactos de cocina. Anafes, ollas, platos, cucharas tenemos que comprarlos
fuera. La poca y artesanal elaboración nacional, es agredida por los alcaldes
y los cortesanos de la “limpieza” decorativa, quienes argumentando su disimulado
desprecio hacia lo nacional, pretextan que este arte producido por manos nativas,
solo ensucia el ornamento metropolitano. Para ellos, solo la basura que llega
de afuera merece aprecio, aplausos y premios (Mc Donalds,
Burger Kings, Pizza Hults, Heidenberg, transformers, ropa usada),
esta es la iniciativa empresarial que su pan lo tiene que traer de afuera, estas
son las Cámaras de Industria que se oponen a la industrialización, porque el
futuro y el desarrollo, está en la producción de “materia prima”, no en la industria.
Promueven el turismo para exhibir en sus ventanales de oferta,
Las
fronteras de
Bolivia
no tiene ni escritores ni artistas. La gente que pasa como la "inteligencia",
es una máquina grosera que repite las cosas de Europa. Aquí, los pensadores,
los políticos, los artistas, son "bestias domesticadas'' con maestrías
y post grados dictados por las diferentes culturas extranjeras. Literatura,
historia, poesía, pintura, música, baile, costumbres, estilos, modas etc., son
la ridícula calca reproductora del eje “antiterrorista” neocolonial de España, Inglaterra y Norteamérica, que apunta sus mísiles, bajo las coordenadas
hipócritas de “coca
El dogma izquierdista y tránsfuga afirma: que las fuerzas de producción determinan el desarrollo social, por ende el destino de los hombres y de los pueblos. La infraestructura determina la superestructura. La historia no hace el héroe, sino las masas. Al calor de estas y otras frases hechas, se ha tejido una frondosa literatura, con la que se han atascado. Pero la vida desmiente esta declaración. Las fuerzas de producción la hacen y la gobiernan los hombres. Los sistemas sociales (comunismo primitivo, feudalismo, capitalismo, socialismo), no son productos de leyes cósmicas, son obra humana. No es que la historia hace al hombre, es el hombre quien hace la historia.
La
tragedia de Bolivia, no es una maldición de Dios; es la obra de los Olañeta,
Melgarejo, Montes, José Antonio Arze,
Paz Estenssoro, Barrientos,
Ovando, Lechín, Banzer, Goni,
Quiroga. La tragedia de Bolivia es la obra del plebeyo liberal, nacionalista
y comunista.
Hoy
por hoy hay tres ideologías: el nacionalismo, el comunismo y el Katarismo.
Las dos primeras (nacionalismo y comunismo) han nacido en Europa y han llegado
a América en "envases", en clichés, como calca; en tanto, que el Katarismo, el indigenismo ha salido "como el hijo de
su madre" de la entraña de nuestra tierra. La conquista y
Y así hemos existido por mas de 500 años...