La diestra siniestra (XXVIII)
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La
ideología de la izquierda revolucionaria y la derecha neoliberal es una ideología
podrida. El ser de esta intransigencia “demo” y su anorexia ideológica, es la
del hocico de "cerdo que sólo busca dólares", su alma es un “mercado
libre” y no puede llevar en el cerebro otra cosa que podredumbre, donde se pone
el dedo brota su blanca pus.
Los
ricos blanqueados, esos que forman, la extranjería híbrida de esté país, viven
cuidando su bolsa empresarial “exportadora”. Y la "famosa" izquierda
revolucionaria con las garras en zarpa, se desvive por asaltar y apoderarse
de la plata de quienes venden
La ideología de la izquierda revolucionaria y la derecha neoliberal es una ideología podrida. El ser de esta intransigencia “demo” y su anorexia ideológica, es la del hocico de "cerdo que sólo busca dólares", su alma es un “mercado libre” y no puede llevar en el cerebro otra cosa que podredumbre, donde se pone el dedo brota su blanca pus. La Patria para estos alevosos, es solamente negocio. Se desvelan por entregarnos a las transnacionales por un plato de lentejas, que en el momento y en el presente caso, es la amparada venta del gas, del petróleo y del hierro boliviano.
En
este país, la élite extranjera de ocupación y sus
clanes familiares es anti india, anti nacional y de flagrante traición a
En
cambio el “campesino” aquí, el “ser nacional” originario siendo una raza, un
pueblo, una historia, una cultura, una Nación; ES UNA REALIDAD DISCRIMINADA.
El indígena no es parte componente del larvado ente regente logiero blancólatra, que después de siglos sigue siendo apenas
una crisálida y que ahora predica con admonición sobre el “racismo invertido”;
el indio es la esencia Nacional milenaria, que esta enraizado, erguido y eterno
como el nevado de los Andes. Y es a este hombre granítico a quien se quiere, despersonalizar, con un neocolonialismo de acento yanqui europeo, pero
nosotros fuimos, somos y seremos los mismos indios tanto en el siglo XV como
en el siglo XXI.
El afán por desmoronar nuestra conciencia colectiva y demoler nuestra solidaridad comunitaria esta encomendada a UN PODEMOS movimientista e izquierdista formado por gente que vive del Presupuesto fiscal, por los dueños de las fábricas, de las minas, las entidades autárquicas y semi autárquicas; la aspiración de esta gente es ganar más dinero y más dinero. Y su lucha por el dinero es una lucha de lobos. El dar la cara por la nación, es pura simulación. El cambio de las estructuras, cambio de sistemas es hueca palabrería. Ya que en los hechos, seguiría inalterable el hambre, el analfabetismo, la segregación, la esclavitud.
El izquierdismo revolucionario, vale decir, la capa de jefes, el clan, la jauría de caciques ‑porque la militancia que lucha por ideales no tiene pecado, es inocente‑ sirve a paga contante y sonante de las transnacionales y de los agentes huasos incrustados en nuestra sociedad. La capitalización, la especulación, la desmantelación estatal iniciada con el 21060 es solo apetito y traición a la Patria, estos decretos son la reencarnación de Judas y del Judío errante.
Si
estos “revolucionarios" fueran sinceros, ¿por qué no toman la escoba y
limpian tanta inmundicia imperialista que hoza en
el Presupuesto nacional? ¿Por que no nacionaliza todas las empresas extranjeras
de una vez? ¿Por qué no quita una parte de la comida que engullen los latifundistas,
para dar "el pan de cada día" a millones de bolivianos que mueren
de hambre en este país? ¿Por qué no obliga a los terratenientes a retornar sus
capitales de los Bancos extranjeros e implanta industrias dentro de
En suma, el "nacionalismo'' (de derecha o de izquierda) es puro oportunismo, porque desde 1952, hace mas de medio siglo ha venido hablando día y noche y en todos los tonos y de todas las formas posibles de la Paz, del Orden, de las inversiones o de la educación; pero Bolivia agoniza en la más contrita miseria social, y sigue crucificada en la esclavitud internacional.
¿Quién se atreve a negar esta verdad?