MÍSTICA INDÍGENA(XVII)

Al influjo de indianismo las masas indígenas y mestizas moverán el mismo Illimani... Millones de patrios con su chuño, su quinua, su tostado, su pito, su coca; millones de originarios armados de picota y lampa; millones de nativos, como hormigas, harán carretera asfaltada, tenderán rieles y unirán el altiplano con los llanos de Pando, Beni y Santa Cruz; millones de oriundos poseídos de fiebre mística y con poder sobre la energía nuclear, trasladarán los ríos que bajan de las nieves andinas, que corren por los Yungas y ensanchan las vertientes amazónicas; trasladarán y regarán las mesetas aymara, qheswa y aba guaraní.

¿Qué es la Revolución atávica? Es la lucha por la Liberación Nacional heredada de nuestros ancestros para recuperar de las manos extranjeras el Poder para el hombre originario y poder implantar nuestro socialismo. Y ¿Qué es el socialismo indígena? Es el socialismo inka, que significa la posesión colectiva de la tierra (comunidad indigenal) y el sistema social de vida colectivo (ayllu) regido por la ley suprema y universal de: "ama llulla, ama súa, ama qhella".

El socialismo inka existe, es real, vive en la raza india. Y este socialismo, debe apoderarse de la mercantilización y la cada vez mayor automatización, que hoy se adueña del hombre, y hacer que el hombre sea el dueño de las máquinas. El socialismo oriundo, con ahorro de sangre, dolor y lágrimas, ofrece no un socialismo que surge de dos Guerras Mundiales y una cadena de Guerras Civiles, que como antítesis ha engendrado a Mussolini, HitIer y Stalin... Stroessner, Pinochet, Banzer, Videla. Últimamente el proceso por imponer su tiranía de mercado global, se avista en la invasión al Afganistán y la ocupación a Irak (carnicería y destrucción masiva).

En contraposición, la Revolución transmitida por nuestros ancestros ofrece su socialismo; un socialismo sin guerras y sin "dictadura proletaria". Nuestro socialismo se rige por el imperativo:

"De cada uno según su capacidad y a cada uno según su necesidad"; ‑en otras palabras‑ "Ama llulla, ama súa, ama qhella".

Mandato cósmico que edificó en esta tierra la Primera República Socialista de Trabajadores del Mundo.

El socialismo indígena es la conjunción de la moral inka con la técnica del siglo XXI. El indio, hombre puro como espíritu y como materia, entra en posesión y dominio de la técnica industrial datorizada de nuestro tiempo. El día en que esta moral inka y la técnica moderna se abracen, ese día renacerá como por ensalmo el ¡Tawantinsuyu del siglo XXI!

Las ideas, las ideologías, son, en última instancia, las personas. Las personas transforman en bellas realidades o las prostituyen.

El nazionalismo y el izquierdismo son dos ideologías que exhalan como perro muerto, miasmas nauseabundos. Ideologías podridas que ignoran la raíz y el pulso de la realidad histórica de esta tierra. No tienen hálito para mover ni conmover conciencialmente a nadie. El "nazionalismo segregacionista foráneo" y el "izquierdismo remunerativo" transformer, sólo son medios de búsqueda y asalto de riquezas, y demagogia desalmada de una sistemática opresión. Ni "nazionalistas" ni "izquierdistas" levantan un dedo desinteresada y sinceramente en la lucha de la "liberación nacional"; no van en pos de ningún ideal; unos y otros buscan saciar apetitos, llenar la panza.

El "marxismo" que se extiende desde José Antonio Arze hasta los Partidos comunistas de hogaño tiene un baldón. Los "colgamientos" del 21 de julio son su más "gloriosa hazaña". El “marxismo boliviano" está manchado con la sangre de Villarroel.

He ahí el "nacionalismo" y el "comunismo" mestizos encarnados respectivamente en los Paz Estenssoro, Lechín, Goni y los Generales Barrientos, Ovando y Banzer... José Antonio Arze, Monje, Kolle, Lora y tutti quanti.

Al frente de esta corruptela, se yergue el indianismo con un fervor místico casi sobrenatural. A su influjo las masas indígenas y mestizas moverán el mismo Illimani... Millones de patrios con su chuño, su quinua, su tostado, su pito, su coca; millones de originarios armados de picota y lampa; millones de nativos, como hormigas, harán carretera asfaltada, tenderán rieles y unirán el altiplano con los llanos de Pando, Beni y Santa Cruz; millones de oriundos poseídos de fiebre mística y con poder sobre la energía nuclear, trasladarán los ríos que bajan de las nieves andinas, que corren por los Yungas y ensanchan las vertientes amazónicas; trasladarán y regarán las mesetas aymara, qheswa y aba guaraní.

El indio así como hizo 20 millones de hectáreas de tierra en los flancos rocosos de la Montaña de Armiño, así hoy la mística indígena unirá la puna y la costa del Pacífico con la floresta tropical del Levante; y trasladará las aguas cristalinas de la cuenca amazónica al otro lado de los Andes, y hará del Desierto de Atacama y de la altipampa perú ‑ boliviana el mejor vergel del mundo...

¡Esta es la mística del indianismo, esta es la mística de la Revolución india!

¡En homenaje al amauta Fausto Reinaga!

¡Tupak Catari vive y vuelve... carajo!

¡Avanza indómito el Q'ollasuyo!

¡JALLALLA TAWANTINSUYO!

Wiph'ala _