

Cuando
uno empieza en un trabajo, hace 6 meses de prueba, luego debería el
empresario contratarlo casi automáticamente o despedirlo para que sea
un trabajador eventual, en caso contrario el sindicato, empieza a cuestionar
a la empresa, pues se nota que se prefiere a trabajadores de temporada o que
nosotros hagamos horas y días extras, lo cual esta bien para algunos
pues se gana mejor, pero la mayoría se da cuenta que esto es poco solidario
con los desocupados.
No
se dan muchos conflictos, pues las leyes por lo general son colectivas y por
esta razón los sueldos están regulados por acuerdos nacionales,
aunque la gerencia dice que esto esta mal, pues es mejor que esto lo haga
cada fabrica y algunas aseguran que pagarían mejor, porque se desarrollan
mejor que las otras. Esto claro suena muy bien, pero el resultado final, es
que siempre las empresas están en crisis, pues ahora hay mucha competencia,
especialmente porque la China vende todo muy barato y entonces ya sabemos
quienes son los amortiguadores del déficit.
Todos
los ciudadanos tienen un seguro estatal y los trabajadores además gozan
de la seguridad de no disminuir sus ingresos por un accidente o una enfermedad,
se puede también por unos 10 Euros extras (privados) garantizar a los
hijos un sueldo extra para que terminen sus estudios sin ninguna dificultad
o cuidados médicos extras en caso de enfermedad.
Los
jefes son casi invisibles, salvo cuando
hay problemas, pues ellos son guías escogidos por su capacidad y experiencia
en solucionar las dificultades, no están aquí de lastres producto
de alguna recomendación o afinidad familiar.
He
visto una gran diferencia en la manera de administrar sus empresas, ya que
el hijo del dueño de toda la planta productora, puede estar a nuestro lado
como otro compañero de trabajo mas, pues así aprende como funciona
su fábrica, desde el barrido de pisos, hasta la administración, algo
inconcebible en nuestros países.
Los
"responsables" de sección son unos amigos mas que facilitan
e incentivan la iniciativa individual, escuchando las observaciones de los
trabajadores ya que ellos fueron en su tiempo obreros de planta, de esa manera
mantienen una producción óptima, no son pues los capataces que
manejan el látigo contra los flojos y sonsos.
Aquí
el trabajo es hasta agradable y muy seguro, se cuida que los ruidos no molesten
los oídos y si hay mucha bulla se usan auriculares con radio, para
escuchar música o ser alertados en caso de peligro, lo mismo pasa con
las partículas que puedan afectar a los pulmones, se usa máscaras
con filtros especiales, pues ante todo esta la salud del trabajador. En forma
periódica se realizan simulaciones de accidentes, donde participan
los bomberos y a veces la policía, para asegurarse que todas las alarmas
y disposiciones de seguridad funcionan.
Con
los camaradas de trabajo se logra un contacto mutuo que regula las demás
actividades sociales, se vive y se siente el compañerismo que sentimos en
las escuelas con nuestros compañeros de clase
Se
trabaja 5 dias en turnos alternados semanalmente el 1ro. (de 6 a 14) y el
2do. (de 14 a 22), o solo 3 días en turnos nocturnos de 12 horas donde
uno recibe mejor sueldo por las horas inconvenientes de trabajo, los que tienen
familia con hijos pequeños trabajan en el horario normal que es de
7:00 a 15:30.
Cada
2 horas hay una pausa de 15 a 20 minutos y a las 12 decansamos media hora
para almorzar tranquilos, la merienda que uno prepara y se lleva para calentarla
en el horno de microondas o sino se hace el pedido por internet al restaurant
que siempre tiene 3 menus diferentes y que será descontado del próximo
sueldo.
El
compañerismo es bueno y es conveniente que se juegue un poco para que el día
sea divertido y el cariño por la empresa mayor, todo esto sin descuidar
la producción que esta digitalizada, pues uno marca en la computadora,
el momento de iniciar el trabajo, el provisional tiempo de las reparaciones
de la maquinaria y el rato que ponemos fin a la jornada.
Finalmente
nos vamos a cambiar la ropa que nos proporciona la empresa para ensuciarla
en el trabajo y luego antes de ir a casa nos duchamos o el que quiere entra
al sauna.
Así pasan los días un nuestra comuna
a la que entregamos alegremente el 30% de nuestro sueldo, mediante nuestros
impuestos.
“La
tranquilidad, es una pausa entre los caos”