Al despojo ahora le llaman EXPORTACIÓN
(Neocolonialismo 01)
Las crueldades del nazismo, del comunismo y del
capitalismo, no solo son del régimen y de su ideología, son también la actitud
de los pobladores participes en estas políticas tan opuestas (con un plan
despótico de raza, dictadura de clase o
tiranía mercantil), que pretenden hacernos creer que los delitos post
coloniales se contuvieron y que otras son ahora nuestras tareas históricas.
En las republicas colonizadas, hablamos mas de la colonización (colonismo) que del colonialismo, ya que la intención es legitimar la extrínseca expansión europea asentada en nuestros territorios.
Desde la “independencia” de 1825, que no tomó en cuenta la lucha de los pueblos esclavizados en busca de nuestra liberación, se empezó la discusión sobre el neocolonialismo que surge como una nueva forma de explotación, un colonialismo “sin” colonizadores. En estos nuevos “Estados” confeccionados a la medida de los “civilizadores”, se crean escuelas para que las castas oligárquicas enseñaran lo que los franceses piensan de los ingleses o viceversa y finalmente grabarnos lo que los alemanes piensan de los anglos y de los galos.
Y es en este nuevo milenio que los libros de historia se ven obligados a contar y criticar escuetamente las crueldades del nazismo, del comunismo y del capitalismo, que no solo es un régimen y su ideología, sino sobre todo la actitud de los pobladores participes en estas políticas tan opuestas (con un plan despótico de raza, dictadura de clase o tiranía mercantil), que pretende hacernos creer el que los delitos post coloniales se contuvieron y que otras son nuestras tareas históricas. Dejaron de jactarse en los textos por la forma en que Pizarro apresó y ejecutó a Atahuallpa, no dicen que fue Tadeo Diez de Medina el que ordenó descuartizar a Tupac Katari, Bartolina Sisa y Gregoria Apaza, y ahora se deja de apreciar el que las sublevaciones sean descritas como actos de ejecución o deportación de líderes, con colosales multas y confiscación de territorios, que volvió una realidad lo dicho por el General Lapasset en 1879: “el abismo abierto entre los colonizadores y los originarios, a la larga lo llenaremos de cadáveres” y por supuesto no faltan lo socialdemócratas que construyen (a buen precio) los puentes para cruzarlos.
En estos últimos años, en ya es un hecho comprobado el que los generales usaron y usan la tortura y que se desviven por explicar que esto sucede debido a la lucha contra el terrorismo, esto pasa en Rusia contra los Chechenios y eso dice EE.UU. cuando la invasión a Irak. A esta historia absurda ayudamos, en la medida en que nos quedamos callados.
Aquí, los productivos vigilantes del imperio llegaron hace tiempo a la conclusión de que nosotros no podemos ser originarios y patriotas al mismo tiempo, para los advenedizos de la media luna, somos solo forajidos bloqueadores, nuestra ocupación, destino y delito es la rebelión, -ellos a sus embates de violencia en la conquista le llamaron “pacificaciones”- ahora al despojo le llaman exportación y para ello pide la CEPB con el bolivianisimo R. Mustafá a la cabeza “seguridad jurídica” y ante todo asegurar la firma del TLC, para repetir su tradicional cantaleta; Solo así se llegará al progreso y a crear fuentes de empleo.
¿Pero cual fue y cual es el plan del neocolonialismo? ¿Cuales fueron los resultados de sus gobiernos? ¿Cuantas escuelas, hospitales, industrias, viviendas, caminos se construyeron y en provecho de quien?.
Veamos los resultados de solo 2 ejemplos “perversos” que ahora crean
polémica: La salud y la educación.
La salud, que debería llegar a 9 millones de bolivianos, especialmente a los 16000 niños que mueren al año por falta de esta atención, se concentra en una la élite burocrática que en sus niveles ejecutivos prefiere atenderse en el extranjero y los médicos “nativos” formados con los recursos nacionales, optan por irse del país y así de forasteros trabajar en clínicas privadas, evitando sumarse al lujo de tener 12000 médicos desocupados.
La educación, planeada inicialmente para un reducido grupo administrador, nos adiestra en las formas de mejorar nuestra vida y conocer nuestros derechos, lo que difundimos en nuestro entorno. Pero este mensaje liberador no es un objetivo del empatronamiento neo colonial oligarca que no permite al indígena kechua, aymara y güarani vivir mejor. A pesar de que las escuelas deben trabajar por disminuir las injusticias según el pensamiento republicano, acá se extienden y consolidan en cambio.
El global neo colonialismo y la tiranía mercantil apátrida por sus resultados, son una flagrante traición al desarrollo de nuestros pueblos y soporta estas secuelas: Totalitarismo, separatismo, monopolio, masacres, confiscaciones, racismo y discriminación
No dejemos que los foráneos exterminen la vida en la Pachamama, no les permitamos que ejecuten este su último crimen.
¡NACIONALIZACIÓN e INDUSTRIALIZACIÓN!
¡JALLALLA TAWANTINSUYO!