La integración nunca aconteció, pues NUNCA SE le dió INICIO
(NEOCOLONIALISMO 05)
La
sobrevivencia de nuestras familias en una realidad de abandono, es una “normal”
negación al derecho que tenemos de construir un futuro para nuestra raza,
quedando condenados a terminar como siervos en un sistema de empatronamiento.
El ser claros en este punto, es pregonar el “racismo invertido” y el negarnos a
besar las cadenas de la servidumbre, la famosa “xenofobia india”.
El novel proletariado boliviano, es parte de la base social de estructura neoliberal capitalista, que procura olvidar en sus capas dirigentes (haciéndole coro a la oligarquía fascista), que ante todo somos parte del pueblo indio que tuvo que dejar los cultivos para poder mejorar nuestro nivel de vida, pues los productos del esfuerzo rural, son cada vez mas depreciados.
El círculo foráneo, logrero y tutelar latifundista que solo se acordó de nosotros al momento de realizar las masacres, considera que nuestro lugar son los reservados que les provean de alimentos aún mas baratos.
La sobrevivencia de nuestras familias en una realidad de abandono, es una “normal” negación al derecho que tenemos de construir un futuro para nuestra raza, quedando condenados a terminar como siervos en un sistema de empatronamiento. El ser claros en este punto, es pregonar el “racismo invertido” y el negarnos a besar las cadenas de la servidumbre, la famosa “xenofobia india”.
Esta civilización muy dividida en sus proyectos particulares de enriquecimiento a costa de saqueo nacional que nos sacará de salvajismo, concuerda curiosamente en floridos recursos gramaticales, cuando se refieren a nosotros y a nuestros ancestros cuando dicen: “son unos flojos, desagradecidos, ... no se puede confiar en ellos, ...son unos...?! etc, etc.”
A los neocolonizadores, sin sonrojarse les distingue también la certeza de que aquí no había ninguna cultura hasta que llegaron ellos, por eso a las propuestas nacionales las denominan, “contestatarias, asistemáticas, ...anticultura”, pues estas van contra la tradición y sus buenas costumbres.
Pero los
segregacionistas caen por la ceguera de su exagerada autosuficiencia, ellos
nunca creyeron que los originarios del Alto fueran capaces de impulsar su
propia agenda dirigiendo un proceso de Liberación Nacional. Cuando Octubre
organiza la respuesta al anhelo separatista de la “media luna”, se imaginaron que a los collas solo
había que disciplinarlos como de costumbre, pero se llevaron una desagradable
sorpresa y ahora no les queda otra que negociar con gente a quien antes solo
miraron con burla, pues osaban buscar reformas justas y progresistas.
Los extranjeros, siempre pensaron que nunca podríamos organizarnos políticamente, en su mente tiránica y de ocupación, divaga su verdad; “hay una intervención, existe una manipulación, nos invaden guerrilleros, vemos una intromisión bolivariana...”, todo es posible, menos el que haya un movimiento que avanza persistente hacia la nacionalización.
Una mente acomplejada, no acepta que seamos auténticos cuando le decimos NO a la globalización, a la privatización, al Tratado de Libre Comercio. ¿Como? –pensarán- ¿Porqué no se dejan integrar?. Si seriamos una estrella mas en la bandera de Imperio y por lo tanto otra potencia.
Pero el nativo, cree en el propósito que surge de nuestra sangre, para nuestro pueblo y en nuestros territorios. Entendemos que de tener participación política, avanzaremos hacia el establecimiento de un poder estatal autóctono, ya que todas las propuestas y reformas de pasado solo acabaron en aniquilaciones.
Los tiempos cambian y si antes la lucha fue por la integración a una civilización ajena a nuestro destino, esa propuesta ahora solo es historia especulativa que nunca aconteció, pues nunca se le dió inicio. Y ahora comprendemos, porque las ansias de recuperar la libertad usurpada, solo crece y avanza como una llamarada.
¡NACIONALIZACIÓN e INDUSTRIALIZACIÓN!
¡JALLALLA TAWANTINSUYO!