NUESTRO PADRE "INTI", nos ilumina...
(NEOCOLONIALISMO 12)
Lo acontecido en nuestra República, donde la balanza del
poder se inclino siempre a favor de los extranjeros que día a día aumentó su
poder político, se distinguió por su apoyo incondicional a gobernantes
terratenientes que siempre estuvieron dispuestos a segregarnos y en la medida
de sus posibilidades a matarnos, esta es una verdad revelada hace tiempo ya.
La guerra santa, la guerra justa, la guerra como dios de la conquista y el culto a ese dios supremo, destruyó nuestros pueblos, nuestras aptitudes de autoabastecimiento y nuestros cultivos, demoliendo la vida desde un océano hasta el otro.
Los “conquistadores” invaden nuestros territorios sin ninguna timidez, aprovechando los incidentes bélicos para usar a los advenedizos criminales, que aquí prolongan su arte del matar sistemático.
Estos 500 años se hallan envueltos en la violencia pese a que los foráneos fueron recibidos incluso con afecto hasta el momento en que los inclementes, aniquilaron a los propietarios se adueñaron de las riquezas de nuestros territorios. Los usurpadores, luego transformados en letrados oligarcas timadores con “leyes”o “negociados”, emprendieron su cruzada expropiadora contra gente que no entendía, ni entendemos de la privatización del agua o de la tierra, dando comienzo al espíritu egoísta latifundista emprendedor, que priva a nuestras comunidades del derecho a vivir, salvo en los momentos de la repartija “democrática”, donde los “hermanos campesinos” deben ser la carne de cañón para mantenerlos como la élite del control, encargado de negociar el productivo saqueo nacional.
Muy acertados estuvieron nuestros lideres que percibieron a los independentistas, como seres aún mas irracionales y abusivos que la mismísima realeza que decidía nuestros destinos a control remoto, pues la vileza y traición carnicera de los patriotas de última hora no era causada por la mala información proveniente de allende los mares, sino que esta su nueva vocación soberana nacía de la necesidad que tenían de buscar una práctica autónoma que les serviría para quebrar las instrucciones que favorecían a los originarios. Antes y ahora el gran temor que tienen los forasteros es que nosotros seamos nuevamente un peligro militar militante como en 1536 (Manco Inca), 1742 (Juan Santos), 1780 Tupac Amaru –Katari-), 1811(Juan M. Caceres), o1899 (Zarate Willka).
Los deseos de
los déspotas, que asientan sus cimientos explotadores en base a intereses
económicos y racistas. Nos trató como a prisioneros de guerra y tuvieron como
fin la destrucción de nuestra cultura, bajo el argumento de que este era un mal
necesario para poder asimilar la “civilización” de la cultura europea y que
ahora nos pide respeto a las leyes de la propiedad privada, que “casualmente” está
en manos de los especuladores de la tierra.
Lo acontecido en nuestra República, donde la balanza del poder se inclino siempre a favor de los extranjeros que día a día aumentó su poder político, se distinguió por su apoyo incondicional a gobernantes terratenientes que siempre estuvieron dispuestos a segregarnos y en la medida de sus posibilidades a matarnos, esta es una verdad revelada hace tiempo ya. Y las crónicas con todas las tergiversaciones y gustosas disquisiciones está ya documentada, aunque ahora mas invasores lleguen “camuflados” de estudiantes para resolver los conflictos, el veredicto histórico empieza a desplegar su sentencia.
Por los motivos expuestos y en nombre de todos los indios, reclamamos por lo tanto que la tierra sea devuelta a los herederos de los grupos étnicos originarios y por contar con el derecho de la razón, profesamos que nuestro pedido está mas que fundamentado.
Estos territorios nos corresponden por derecho, mientras nuestro Padre Inti nos ilumine y nuestra Madre Pacha nos proporcione la nutriente para vivir.
¡NACIONALIZACIÓN e INDUSTRIALIZACIÓN!
¡JALLALLA TAWANTINSUYO!