La oligarquía es brutal, injusta y PÚTRIDA
NEOCOLONIALISMO (21)
Si
bien es cierto que nosotros tenemos diferentes orígenes indígenas, también es
cierto que tenemos una historia de resistencia y una cultura en común propia,
que aún no está fusionada, pese a haber compartido el genocidio, el látigo, las mismas humillaciones y violaciones. De tal forma nuestras desarrolladas y
milenarias culturas Andinas y Amazónicas no son pues, no pueden ser fuentes de
exclusión, sino nuestra referencia para ir al inevitable encuentro de nuestro
destino.
El fuego de transformación que recorre nuestros territorios, fue encendido por el racismo cínico de los advenedizos. Y es irónicamente el avasallamiento delincuencial europeo, el que acusa a los dueños de estos parajes, de avasalladores.
Los hechos de “civilización” que contemplamos, aún nos hacen aún temblar de indignación. Aludo los actos de “desarrollo” alcanzado por los mercenarios de la Unión Cívica el 8 de Septiembre, quienes culminaron su paro calcinando a las 8 de la noche al niño de 8 años Alex Guevara, su delito fue haber nacido sin techo y dormir en la carpa que ellos quemaron. Los oligarcas apátridas despojaron a sus padres de territorios que necesitaban las transnacionales para exportar y traernos el progreso mortal. Eh ahí su concepto democrático segregacionista de: " ...una constitución con derechos y libertades" pero solo para los extranjeros y para los hijos de los extranjeros.
El método colonial lleno de horrores que son disfrazados como errores, desean mantener los monopolios mediante logias intermediarias que hacen los contratos con el poder mundial neocolonialista controlado por el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio. Estos contratos que en tiempos de la corona tenían el nombre de “asientos”, ahora reclaman “seguridad jurídica”, para que los exportadores de oro y esclavos de otras épocas, ahora vendan la riqueza nacional a precios “competitivos”.
Si bien es cierto que nosotros tenemos diferentes orígenes indígenas, también es cierto que tenemos una historia de resistencia y una cultura en común propia, que aun no está fusionada, pese a haber compartido el genocidio, el látigo, las mismas humillaciones y violaciones. De tal forma nuestras desarrolladas y milenarias culturas Andinas y Amazónicas no son pues, no pueden ser fuentes de exclusión, sino nuestra referencia para ir al inevitable encuentro de nuestro destino.
El vasallaje que fueron los trabajos forzados, ahora se llama empatronamiento y está ligado a los departamentos de la “media luna” donde el latifundio abusa en las plantaciones de la caña de azúcar, del arroz, del algodón, de la soya... Pero de la misma manera que el negocio de los negreros fue desapareciendo a partir de 1817, el apartheid en contra del indoamericano originario se irá desvaneciendo a medida que el usufructuó les sea cada vez mas costoso y por lo tanto menos interesante.
La
novedosa descentralización autonómica que proponen, se basa en mantener la segregación
racista en la actual relación de poder entre los residuos extranjeros y los
originarios, un producto degenerado de la colonización. Los lunáticos piensan
que pueden tenernos tiranizados a cadena perpetua, soportando los caprichos
de terratenientes europeizados y de sus descendientes; ¡Que equivocados están!.
Los oligarcas nos prohibieron leer y escribir, sentarnos en las plazas de las ciudades que construimos, vestir nuestras ropas, ser libres y nos colgaron leyes que no entendíamos y cargamos a los organismos de represión. Nos infantilizaron para que acatemos todo sumisamente quitándonos toda posibilidad de defensa, para quedar “institucionalizados” como indigentes, ahora estos hacendados asumen una fachada patriarcal y democrática. Los amos expresan tener interés por el destino de sus esclavos y gritan sin pudor ni convencimiento: “Aipota aiko chepiaguive cheyambae” (Quiero ser libre, sin dueño).
La oligarquía es brutal, injusta, pútrida y solo quiere aprovecharse de la fuerza de trabajo nativa considerada floja, ileal, inefectiva. No olvidemos que los cimientos de esa conexión descansa en la exigencia patronal de generarles ganancia, destruyendo nuestras fuerzas físicas y las capacidades intelectuales. Por tales razones, su proyecto esta históricamente condenado a desaparecer y la Asamblea Constituyente originaria solo catalizará esta incontrastable realidad.
¡NACIONALIZACIÓN e INDUSTRIALIZACIÓN!
¡JALLALLA TAWANTINSUYO!