YA NO SEREMOS, solo su servidumbre

NEOCOLONIALISMO  (25)    

Esperamos pacientemente disponer de los territorios usurpados que nunca descuidamos, pues el rico botín metálico que controlaban los extranjeros estaba situado en tierras ajenas y ellos dispusieron de estas propiedades solo para esclavizarnos. La recuperación de nuestros arbitrios, debió haber condenado el genocidio y compensado a quienes sufrimos la subyugación, pero sucedió lo usual, los oligarcas terratenientes que se beneficiaron con el postillonaje, el mitanaje, el pongueaje y todas las demás formas de servidumbre, se recompensaron con jugosas indemnizaciones y con mayores hectáreas en otras regiones.

Los originarios en los países post coloniales, fueron encandilamos con diferentes reformas esperando que “la tierra sea para quien la trabaja”, porque entonces nuestros verdugos: El corregidor, el juez y el cura serian erradicados. Formalmente se aseguraba y se decretaba que los “servicios gratuitos” habían sido abolidos, pero recién en 1943, pudimos transitar por las calles sin ser vistos como la sañuda indiada que caminan al acecho, buscando el momento oportuno para continuar con los actos de barbarie.

Esperamos pacientemente disponer de los territorios usurpados que nunca descuidamos, pues el rico botín metálico que controlaban los extranjeros estaba situado en tierras ajenas y ellos dispusieron de estas propiedades solo para esclavizarnos. La recuperación de nuestros arbitrios, debió haber condenado el genocidio y compensado a quienes sufrimos la subyugación, pero sucedió lo usual, los oligarcas terratenientes que se beneficiaron con el postillonaje, el mitanaje, el pongueaje y todas las demás formas de servidumbre, se recompensaron con jugosas indemnizaciones y con mayores hectáreas en otras regiones.

Las mujeres constituyen un 20% de la fuerza de trabajo en las zafras y en las minas, pero se valora se les paga a veces hasta menos de la mitad de lo que percibe un hombre, por tal causa muchas veces ellas son empujadas a la prostitución y a la promiscuidad. Y siendo que los empleadores buscan jóvenes sin hijos, los trabajadores no pueden desarrollar relaciones sentimentales estables, pues la manos de obra siempre está inmigrando, dejando a las jóvenes al cuidado de los ancianos y de los niños.

Con las diferentes zafras llegó el empatronamiento, que amarra a las familias en las plantaciones controladas por jinetes armados, con el neoliberalismo la “competencia” privatizadora devaluó el esfuerzo de los trabajadores y concentró el usufructuó del saqueo nacional en menos manos, preparando su plan estratégico que consiste en deshabitar nuestras comunidades, para poblarlas con el desplazamiento europeo que quiere “hacerse las Américas” y que ahora empieza a sentir los efectos del ahorro privatizador.

Las montoneras originarias herederas legítimas de la Pachamama, fueron esclavizadas, para volvernos luego la masa “campesina”. Ahora los despojados, regados en nuestra nación como parceleros, asalariados, dependientes o desocupados, señalan nuevamente el camino que debe recorrer la Liberación Nacional, para conseguir nuestra “verdadera y definitiva independencia”.

Hacer los cambios substanciales necesarios para salir de colonialismo y mejorar nuestra calidad de vida, pasa por conflictos inexorables que no perjudican a los derechos humanos, ni al cuidado de un pregonado modelo democrático, la colisión previsible se dará porque los colonizadores perseguirán marcar la llamada “superioridad moral” que busca legitimizar la dominación extranjera dermícrata, antes que garantizar un proceso democrático consecuente.

En el afán de inventar un pasado acorde con los intereses blancoides, se crearon y se crean nuevas costumbres según una interpretación acomodada a la visión que tienen de nosotros los extranjeros y que introducen las “cruzadas” brasileras, argentinas o chilenas, con normas adaptadas a procesiones con enfoques europeos que no tienen el verdadero interés de recuperar las auténticas tradiciones originarias amazónicas que están llenas de un armónico significado redentor y libertario de estas áreas aborígenes, ahora cercadas y “protegidas”.

Abya Yala, fue nuestro continente donde las mujeres fueron realmente libres y con derechos políticos, mientras en Europa ellas perdían los derechos reproductivos y las feministas inglesas y francesas defendían el derecho de las casadas a mantener sus posesiones (1882) y  luchaban para lograr quitarse la obligación que tenían de obedecer (1942). Poseedoras de conciencia y perseverancia nuestras colonizadas y neocolonizadas ascendientes, hermanas e hijas, continúan la demanda, en forma individual o colectiva buscando la emancipación, para recobrar finalmente nuestra soberanía.

¡NACIONALIZACIÓN e INDUSTRIALIZACIÓN!

¡JALLALLA TAWANTINSUYO!