El foráneo es prejuicioso, RACISTA y CLASISTA

NEOCOLONIALISMO  (27)    

Las mentalidad europeizada razonaba en coherencia con su madre patria la dudosa necesidad de enviar a las niñas a la escuela, no era obligatorio ni se exigía que ellas hicieran carrera, pues en los puestos burocráticos estatales y comunales no se las aceptaba, la educación de ellas por esta razón fue ante todo ideológica y de indoctrinamiento discriminatorio extranjerizante. Y la situación de erudición reservada a las criadas, debía ser: cocineras analfabetas, artesanas y vendedoras, halagadas al vivir como doncellas mojigatas dramatizando la religión y con dificultades de encontrar un marido que le caiga bien a los patrones.

El sangriento asentamiento europeo se basó en el supuesto segregacionista que aseguraba que nuestros cerebros pesaban menos que el de los advenedizos y que el de las mujeres no estaba debidamente balanceado, siendo ellas tambien incapaces de comprender términos legales, por tal motivo incitaron y alentaron la custodia patronal sobre el ser ancestral y el sexo femenino.

Los maltratos y violaciones que promovieron los nuevos propietarios, se reflejó hasta en los hogares, marcando una estrambótica alianza entre colonizadores y las mentalidades colonizadas, estas tuvieron el objeto de controlar la capacidad económica, política y militar de las amazonas guerreras originarias, con el objeto de disminuir la resistencia al “derecho”, que se arrogaron los avasalladores de privatizar nuestras heredades.

En la colonia y en la república se hicieron leyes discriminatorias que favorecieron a los “machos” extranjeros, las leyes que nos “protegieron” se dictaron para salvaguardar la gestación y prohibir el aborto de la futura servidumbre. Posteriormente tuvieron derechos democráticos solo los que tenían billetera, ulteriormente los que podían leer y escribir.

Nuestra abuelas nunca fueron tomadas en cuenta, ni siquiera para dar legitimidad a la invasión que se quiso mostrar benefactora mediante campañas de educación y salubridad, hasta que la resistencia nacional originaria logró el derecho al voto universal en 1953 (Las mujeres australianas fueron las primeras en conseguir este derecho en 1861 y las últimas fueron las del cantón Suizo de Appenzell Rodas Interiores que obligaron a los varones a efectuar esta facultad representativa en 1991).

Las mentalidad europeizada razonaba en coherencia con su madre patria la dudosa necesidad de enviar a las niñas a la escuela, no era obligatorio ni se exigía que ellas hicieran carrera, pues en los puestos burocráticos estatales y comunales no se las aceptaba, la educación de ellas por esta razón fue ante todo ideológica y de indoctrinamiento discriminatorio extranjerizante. Y la situación de erudición reservada a las criadas, debía ser: cocineras analfabetas, artesanas y vendedoras, halagadas al vivir como doncellas mojigatas dramatizando la religión y con dificultades de encontrar un marido que le caiga bien a los patrones.

Las escuelas fueron centros de catequesis, donde se empezaba el día persignándose y cantándole a la ocupación foránea que nos daba la posibilidad de estudiar y rezar en español, en ingles, en francés o en alemán. Especialmente las chicas se instruían en ética, se adiestraron en ser madres ajustadas a las últimas normas de la higiene, cuidando del diseño, preservando la figura, para ser virtuosas esposas devotas de los santos. Es decir la mujer ideal para el hombre cristiano. El objetivo elitista fue crear un pensamiento prejuicioso y conservador, racista y clasista, que combatió las imprudentes ideas de que los hombres y las mujeres o los extranjeros y los originarios, ...somos iguales! ... que tenemos las mismas atribuciones! 

Las campañas de salud, que empiezan vacunando para erradicar las enfermedades, terminan convirtiéndose en el negocio de los ministros de salud y la población en las comunidades disminuye, mientras en Europa aumenta poligamia y la cantidad de enfermos venéreos debido a la exagerada copulación a la que son afectos sus habitantes.

Aquí, intentaron eliminar la medicina tradicional, donde las mujeres tuvieron un rol muy importante, acusándola de sucia y dañina, pero varias hierbas se mostraron tan efectivas que actualmente se las usa en la industria farmacéutica. No es extraño pues que hayamos evitado el contacto con doctores que al no saber idiomas oriundos, solo se dedicaron a criticarnos y culpar a las tradicionales costumbres, de ser estas la causa de nuestras enfermedades.

El anhelo colonial y neocolonial separatista que se mantiene constante desde hace mas de 500 años y busca lograr concretizar la imposición transnacional que les exige eliminar a la mujer originaria andina y amazónica del poder político. 

¡NACIONALIZACIÓN e INDUSTRIALIZACIÓN!

¡JALLALLA TAWANTINSUYO!