La rebeldía nuestra, es INNATA
NEOCOLONIALISMO (29)
Pese
a que las mujeres tuvieron limitaciones, asumiendo básicamente la responsabilidad
de velar por nuestros hijos. Se puede comprobar en los latifundios, que ellas
fueron las que se destacaron en la confrontación verbal y física
contra las agresiones de la ocupación foránea, mostrando abiertamente
su carácter desafiante, conflictivo y de aversión al sistema esclavizante.
Nuestras madres, fueron las "rebeldes innatas" frente a la práctica
europea que explotó su trabajo, las uso para la obtención de sus
futuros mitayos y las utilizó sexualmente en forma inclemente.
Las
reinas Isabel de España y Victoria de Gran Bretaña, iniciaron
la época de las "conquistas", que dieron lugar a que los grupos
de colonizadores compuestos por hombres cambiaran radicalmente en adelante la
posición de las mujeres en los continentes. La participación femenina
fue descrita por gente llena de prejuicios y de mentalidad inquisidora, estos
no narran los triunfos que ellas lograron en su lucha contra el patriarcado,
ni el poder de decisión social que lograron antes y en los primeros años
del "abordaje pirata" a nuestro continente.
Las lucha contra la ocupación sin embargo, dió puestos de dirección
a las nativas allí donde la lucha contra los invasores fue mas obstinada,
entonces hasta las ancianas originarias fueron autoridad y miembros del consejo
de guerra cuando fue necesario, posteriormente fueron obligadas a ser las "domésticas"
y los hombres a ser los "campesinos". Nuestra vida no contó
con posibilidades de acceder a los cuidados médicos y mucho menos a la
educación, se confiscaron nuestras tierras comunitarias, cambiando estos
matices a partir de 1953 cuando las montoneras originarias con las experiencia
lograda en la guerra del Chaco y luchando con todos los medios posibles, lograron
conseguir el voto universal, la reforma agraria y la nacionalización.
Con todo, los esfuerzos nativos por mejorar nuestra situación siempre fueron estériles, las élites regidoras nunca aceptaron una estructura dual del poder cuando esta se organizaba buscando una sociedad más justa. El exterminio y los "estadistas revolucionarios" mostraron su cara servil neutralizando las fuerzas oriundas so pretexto de legalizar las tomas, posteriormente los "salvadores de la patria" y sus dictaduras nos maniatarían y masacrarían, para continuar con el latrocinio descarado de los advenedizos "cawalleros" y su genocida política de "asimilación".
Pese
a que las mujeres tuvieron limitaciones, asumiendo básicamente la responsabilidad
de velar por nuestros hijos. Se puede comprobar en los latifundios, que ellas
fueron las que se destacaron en la confrontación verbal y física
contra las agresiones de la ocupación foránea, mostrando abiertamente
su carácter desafiante, conflictivo y de aversión al sistema esclavizante.
Nuestras madres, fueron las "rebeldes innatas" frente a la práctica
europea que explotó su trabajo, las uso para la obtención de sus
futuros mitayos y las utilizó sexualmente en forma inclemente.
Dos periodos de la enajenación: El periodo colonial, se caracterizó por la subyugación y se suprimieron las libertades, logrando mejorar esta situación solo quienes se envilecían frente al blanco usurpador quienes con afán imperioso redujeron todas las prerrogativas hasta volvernos esclavos a su servicio. El periodo neocolonial, divorció a los pongos, haciendo que los hombres se dediquen a sembrar y cuidar las fincas de los latifundistas o sus minifundios para sustentar a la caterva extranjera parasitaria. A las mujeres (dicen: "por tener el cerebro débil"), las trasladaron del campo a las casas, donde ante todo aprenderán higiene, para ser buenas sirvientas para los forasteros.
Pese a que la oligarquía critica la forma tradicional de la obtención de alimentos, calificándola de arcaica, pretérita, inefectiva y caduca, estos "brillantes" patriots, instalados en puestos de administración estatal por siglos, nunca se preocuparon de dotarnos de mejores herramientas, pese al avance técnico experimentado en este campo. Los agringados solo se preocuparon de instituir sus prejuicios y blandir el silogismo religioso que pregona a los pueblos avasallados: Humildad, sumisión y obediencia. Lo que si nos queda claro, es que los recursos utilizados por las ordenanzas postcoloniales, solo buscaron "legalizar" lo colonizado antes que hacer reformas que beneficien a las poblaciones, arreciando sus reproches a nuestros usos y costumbres, buscando con insistencia el denigrarnos por ser procedentes originarios de la Patria Continental Indígena.
La búsqueda de una supuesta nación alta, blanca y productiva, es la continuación de una política tradicional segregacionista, que quiere mantener una situación de empatronamiento, coronando con cháchara neoliberal sus anhelos cleptómanos. Los amigos de lo ajeno proclaman su independencia apátrida, su autonomía nómada de gente peregrina sin raíces y sin orígenes en estos territorios, que serán por siempre nuestros.
¡NACIONALIZACIÓN e INDUSTRIALIZACIÓN!
¡JALLALLA TAWANTINSUYO!