LA DOBLE MEDIA LUNA
Hacia
1937, Stojadinovic había visitado a Musolini, además de desarrollar
su propia escuadra de "camisas verdes" y adoptar el saludo nazi.
Quizás fue el haber asumido el título de Vodja (Fuhrer),
lo que finalmente hizo que el príncipe Pablo actuara, reemplazando a Stojadinovic
por Dragisa Cvetkovic, quien mantuvo la misma política exterior pro-Eje, si
bien utilizando menos simbología fascista. Estos criminales de guerra, que
en el pasado habían conformado bandas delincuenciales en las costas del mar
Adriático, alzaron la cabeza en cuanto sus intereses hubieran sido afectados
por políticas de contenido social. De esta manera, la Media Luna Croata, que en el año 1482 se
constituyó en el último bastión de Europa contra la expansión del imperio
otomano, recuperaba como símbolo de su pasado y estandarte de lucha hasta
su nombre: la Media Luna croata.
La
presencia de estos croatas era un modelo y hasta un paradigma de vida a seguir
por los corruptos gamonales de la pseudo oligarquía cruca.
En
la década de los 50, el aparato yanqui dominó la política de emigración interna
denominado Punto Cuarto a cargo del Instituto Geodésico Interamericano, dependiente
del ejército de USA, (mucha gente aun recuerda al gringo Lottar, vinculado
a los múltiples transportes de gente andina hacia tierra cruceña), que pretextando
la realización de la carta geográfica de Bolivia, se dedicó a la búsqueda
de sitios estratégicos, para ubicar en Santa Cruz, la emigración de las comunidades
del altiplano y los valles mesotérmicos, a imitación de lo hecho en Guatemala
y en otros países, conformando así las áreas de colonización, que posteriormente
derivaron en la concentración de población en los anillos urbanos de la ciudad
de Santa Cruz.
El
laborioso pueblo aymara, quechua, portador de cultura comunal, fue engañado
y hasta obligado a emigrar. Los aviesos planes de los imperialistas tenían
el objetivo de prestar mano de obra regalada para la explotación tanto agrícola
como constructora en reemplazo de la población cruceña que tenía fama de ser
poco afecta al trabajo. Las migraciones forzadas de indígenas permitiría
la existencia de un proceso de extinción cultural y económica, al convertirlos
en recursos primarios de los grandes aparatos productores del oriente.
El
valor agregado de esta política era dotar, en una segunda generación, de un
ejército de elementos manipulables a políticas de explotación y servidumbre,
pero no contaron con la resistencia férrea de los habitantes de la zona occidental
del país, compuesta principalmente por comunarios de habla aymara y quechua,
cuyo apego a nuestra milenaria y tradicional cultura de valores solidarios,
donde la reciprocidad, la redistribución y la política de acción comunal conjunta,
es proverbial, razones por las que no se ha podido destruir ni sojuzgar a
los pueblos denominados qollas.
La
Reforma Agraria de 1952 fue una estrategia para ofrecer mano de obra barata
a las grandes ciudades, cuyos efectos se ven en la actualidad: “El agotamiento
del ciclo de la Reforma Agraria, evidenciado por la extrema parcelación de
la tierra y el deterioro de la base de recursos naturales (suelo, agua, clima)
dieron inicio a una masiva migración del campo a las ciudades, fenómeno que
continua en nuestros días y que en pocos años ha convertido al país de mayoría
rural en un país urbano que esta presenciando un vaciamiento de sus espacios
rurales “
